Copa Colegial 2018

El sorteo de primera ronda de la Copa Colegial 2018 nos deparó un enfrentamiento contra el colegio Mirabal de Boadilla del Monte. Y lo que parecía un golpe de mala suerte al tratarse de un desplazamiento de más de 30 kilómetros, se convirtió en una oportunidad de oro para demostrar la unidad, el compañerismo y el buen ambiente que se vive alrededor del baloncesto del colegio.

La historia comienza el viernes 26 de enero a las 16:30. La gente se empieza a agolpar a las puertas del colegio donde ya esperan los autobuses que nos trasladarán hasta Boadilla. Jugadores, entrenadores, amigos, compañeros de clase, compañeros de baloncesto, madres, padres, hermanos, profesores… La emoción por el viaje y la ilusión por el partido se palpan en el ambiente. Los minutos en el autobús pasan despacio pero la tensión va creciendo poco a poco.

Una vez en el colegio Mirabal, afición y equipo se separan. Los primeros invaden la grada, con el color naranja como protagonista, y los segundos entran al vestuario, con el tiempo justo para cambiarse antes de saltar a la pista. Rueda de entradas, foto de equipo, últimas palabras de los entrenadores y a jugar.

El partido no sale como esperábamos. Se notan los nervios y se acumulan los errores mientras el rival mantiene su superioridad a base de jugadas individuales. Solo el aliento incansable de la grada, con los compañeros de bachillerato llevando la voz cantante, mantiene a los nuestros en el partido. Cada canasta, cada esfuerzo defensivo se ve correspondido por el ánimo de la afición, no importa la desventaja en el marcador, nadie baja los brazos hasta el pitido final. Un último esfuerzo liderado por los pequeños del equipo, los chicos de 4ª ESO, nos permite acabar el partido con un atisbo de esperanza de cara a próximas ediciones del torneo.

El equipo aplaude a la grada tras saludar y felicitar al rival. A pesar de la derrota en la pista, la tarde ha sido un éxito para el baloncesto del colegio y así se celebra con una foto de familia con los jugadores de todos los equipos que se han acercado a apoyar a los mayores. Un último grito de “CATALINAS” que retumba por todo el pabellón pone fin a una magnífica experiencia.

Como coordinador de la actividad, quiero agradecer al APA, y más concretamente a Santiago Requero, el esfuerzo realizado para financiar los dos autobuses. También quiero dar las gracias a toda la gente que se sumó a esta pequeña aventura: los amigos de los jugadores, los chicos y chicas del prebenjamín, benjamín, alevín, infantil, cadete y juvenil y todos los padres, madres y familiares que llenaron la grada. No tengo palabras para describir lo que se siente al ver que un partido de baloncesto de Copa Colegial mueve a más de 150 personas.

 

 

 

     ¡Síguenos!

Consulta las notas e incidencias de tu hij@ Si tienes algún problema escribe a apraena@fefcoll.org

Accede a tu correo electrónico

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© Colegio Santa Catalina de Sena Madrid